jueves, 27 de abril de 2017

La Soberana Orden Militar de Malta

 repartió anticonceptivos potencialmente abortivos

(Catholic Herald/InfoCatólica) 27-4-17

Un informe interno de Malteser International, institución de la Soberana Orden de Malta, reveló que en algunos de los proyectos caritativos se estaban repartiendo anticonceptivos potencialmente abortivos.
El informe, que ha llegado a manos del Catholic Herald, fue redactado por tres expertos en bioética: el doctor Peter Weir, el profesor Lucas Gormally y el profesor John Haas. El texto fue enviado a cientos de miembros de la Orden de Malta en todo el mundo.

Los expertos explican que habían sido informados de que «IM suministra levonorgestrel a las víctimas de violación a petición y el intramuscular Depo-Provera para el espaciamiento de los nacimientos cuando la planificación familiar natural (aprobada por la Iglesia) se considera inapropiada». Ambas sustancias, señalan, «pueden tener efectos abortivos además de anticonceptivos».

Precisamente la distribución de material anticonceptivo está en el origen de la crisis que sufre la Orden de Malta. El dimitido Gran Maestre, Matthew Festing, cesó al Gran Canciller, Albrecht Boeselager, que previamente había ocupado el cargo de Gran Hospitalario y era responsable de dichas campañas.

Se da la circunstancia de que Boeselager había negado tener conocimiento de la distribución de material antinconcpetivo. El informe revela, sin embargo, que era conocedor de la distribución de condones en noviembre del 2013, de lo cual no informó al Gran Maestre y el Consejo General de la Orden, que descubrieron la verdad por accidente en octubre del 2014.

Una vez que Malteser Internacional tuvo conocimiento de la distribución de condones, se cambiaron las directrices partiendo de una guía titulada «Bioética, Principios Básicos», pero ésta, según el informe de los expertos, contenía afirmaciones sobre la anticoncepción contrarias a la doctrina católica.

Se levanta la prohibición de acudir a Roma a Frey Matthew Festing


En otro orden de cosas, ayer se dio a conocer que se ha revocado la medida que el delegado pontificio para la Soberana Orden de Malta había tomado al ordenar a Fr. Matthew Festing que no acudiera a Roma para la elección de nuevo Gran Maestre. La ausencia de Festing podría invalidar la votación.

Precisiones sobre el secreto de confesión

ante una noticia impactante

Aica, 27 Abr 2017

La noticia de que un supuesto “obispo” rompió el secreto de confesión para denunciar a un fiel que le había confesado un delito de abuso sexual a una menor de edad, tuvo un alto impacto en los medios, y también llevó a la confusión porque los titulares periodísticos no aclaraban que no se trataba de un obispo o sacerdote católico sino de un ministro de culto mormón.

Ante esta situación de confusión, el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Buenanueva, hizo las precisiones del caso y citó las enseñanzas de la Iglesia sobre este tema.

La información difundida por los medios desconoce que la religión de los mormones no es un desprendimiento de la Iglesia católica ni de las otras iglesias cristianas, sino que es una religión distinta, que nació en los Estados Unidos en los tiempos modernos. No tiene obispos ni sacerdotes. Mal podría un supuesto obispo romper el secreto de la confesión ya que no tienen el sacramento de la Confesión o Reconciliación, ni ninguno de los otros sacramentos de la Iglesia católica. (NdeR)

Monseñor Buenanueva señaló que muchos periodistas habían destacado que este ministro de culto mormón haya hecho “primar el derecho de la menor de edad sobre sus propias convicciones religiosas o una norma de su culto”.

Tras preguntarse sobre este suceso, detalló puntos del Catecismo de la Iglesia Católica y del Código de Derecho Canónico que refieren al sacramento de la confesión y fundamentan por qué el sigilo sacramental es inviolable.

“El sacerdote no puede revelar nada de lo que ha escuchado, puede y debe ayudar al penitente a arrepentirse sinceramente de sus pecados, a reparar el daño cometido, a tomar distancia y alejarse eficazmente de este tipo de comportamientos, y llegado el caso a asumir, con espíritu cristiano, las sanciones que la Justicia del Estado le impone si lo ha sido encontrado culpable de este tipo de delitos”, sintetizó.

Del Catecismo de la Iglesia Católica

1465 Cuando celebra el sacramento de la Penitencia, el sacerdote ejerce el ministerio del Buen Pastor que busca la oveja perdida, el del Buen Samaritano que cura las heridas, del Padre que espera al hijo pródigo y lo acoge a su vuelta, del justo Juez que no hace acepción de personas y cuyo juicio es a la vez justo y misericordioso. En una palabra, el sacerdote es el signo y el instrumento del amor misericordioso de Dios con el pecador.

1466 El confesor no es dueño, sino el servidor del perdón de Dios. El ministro de este sacramento debe unirse a la intención y a la caridad de Cristo (cf PO 13). Debe tener un conocimiento probado del comportamiento cristiano, experiencia de las cosas humanas, respeto y delicadeza con el que ha caído; debe amar la verdad, ser fiel al magisterio de la Iglesia y conducir al penitente con paciencia hacia su curación y su plena madurez. Debe orar y hacer penitencia por él confiándolo a la misericordia del Señor.

1467 Dada la delicadeza y la grandeza de este ministerio y el respeto debido a las personas, la Iglesia declara que todo sacerdote que oye confesiones está obligado a guardar un secreto absoluto sobre los pecados que sus penitentes le han confesado, bajo penas muy severas (CIC can. 983-984. 1388, §1; CCEO can 1456). Tampoco puede hacer uso de los conocimientos que la confesión le da sobre la vida de los penitentes. Este secreto, que no admite excepción, se llama “sigilo sacramental”, porque lo que el penitente ha manifestado al sacerdote queda “sellado” por el sacramento.

Del Código de Derecho Canónico

Canon 983 § 1. El sigilo sacramental es inviolable; por lo cual está terminantemente prohibido al confesor descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo.

§ 2. También están obligados a guardar secreto el intérprete, si lo hay, y todos aquellos que, de cualquier manera, hubieran tenido conocimiento de los pecados por la confesión.


La iglesia de los mormones

La iglesia mormona, llamada Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, fue fundada por Joseph Smith que nació en 1805, en el estado de Vermont (Estados Unidos), en el seno de una familia presbiteriana. Diversos autores señalan que Smith tenía una gran carga supersticiosa y veía lo sobrenatural hasta en las cosas más insignificantes. Criado en medio de esta exaltación religiosa y ante una serie de despertares religiosos de la época, comenzó a decir ser receptor de visiones.

En 1823 se le habría aparecido el ángel Moroni, quien le revela la existencia de unas tablas escondidas y en las que estaría escrita la plenitud del Evangelio. En 1827 dice encontrar unas tablas de oro escritas en egipcio reformado, que traduce al inglés y publica en 1830, con el nombre de Libro Mormón. En abril de ese año, constituye la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Desde el principio comienzan los problemas y, muchos de ellos, en derredor de la instauración de la poligamia. Se inicia un largo éxodo a través de los Estados Unidos.

Tras ser absuelto de una acusación de homicidio en 1842, Smith fue encarcelado bajo los cargos de inmoralidad, falsificación, encubrimiento y otras acusaciones, y en una revuelta es asesinado en la cárcel de Cartago (Illinois).

Con su muerte asume la presidencia Brigham Young, se produce la primera de una serie de escisiones del movimiento, y continúa con el éxodo hasta asentarse definitivamente en Utah, donde fundan Salt Lake City, que desde 1847, es el centro religioso de los mormones.

Sus creencias se encuentran contenidas en el Libro Mormón, La Perla de Gran Precio y Doctrinas y Convenios. Sostienen que las tribus perdidas de Israel recalaron en América, convirtiéndose en las tribus Lamanita y Nefita, y uno de los últimos reyes nefitas, de nombre Mormón, habría dejado escritas las tablas que dieron origen al libro del mismo nombre.

Algunas de sus creencias y prácticas se alejan abiertamente del cristianismo como lo son el bautismo de los muertos, el matrimonio celeste, el rechazo de la fe trinitaria, la revelación progresiva y la corporeidad de Dios Padre, entre otras.

Se caracteriza por una fuerte hostilidad para con la Iglesia Católica, dificultando cualquier posibilidad de diálogo.

La mayoría de los que llevan, a cabo el proselitismo, son jóvenes que luego de culminar sus estudios, donan dos años de su vida para desarrollar dichas tareas. Se los suele ver de a dos, correctamente vestidos con camisa blanca y corbata, visitando las casas o desplegando carteleras en las plazas, invitando a sus circunstanciales interlocutores “a conocer el otro Evangelio de Jesucristo”.

También, en algunas ocasiones, se sirven del ofrecimiento de brindar clases de inglés en sus templos, como así también organizan encuentros de básquet, o invitan a los lugareños a formar parte de un coro, para luego paulatinamente, introducir a los participantes a las creencias mormonas.


Las particulares creencias que sostienen los mormones, en especial su negación respecto a la fe trinitaria, es lo que genera que la mayoría de los investigadores los considere no como un movimiento cristiano, sino “paracristiano” y en consecuencia sus seudos sacramentos, incluyendo el bautismo, no son válidos para la Iglesia católica. (Boletín informativo AICA Nº 2059, del 5 de junio de 1996).+ 

martes, 25 de abril de 2017

El Cardenal Tobin "bendice" un acto pro-LGBT en la catedral de Newark


INFOVATICANA 25 Abril, 2017

En el folleto que publicita el evento se puede leer que este colectivo “cuenta con las bendiciones y los mejores deseos de su eminencia el Cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark”.

Tal y como recoge la web provida estadounidense LifeSite News, el nombrado cardenal por el Papa Francisco el pasado mes de noviembre, Joseph Tobin, acogerá en la Catedral del Sagrado Corazón de Newar (Nueva Jersey), un evento para gays, lesbianas, transexuales y bisexuales que se celebrará el próximo 21 de mayo.
Se trata nada más y nada menos que de un peregrinaje a la basílica estadounidense, donde posteriormente se celebrará una misa. Según informa el medio anteriormente citado, en el folleto del evento se puede leer que este colectivo “cuenta con las bendiciones y los mejores deseos de un eminencia el Cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark”.

La misa será oficiada por Francis Gargani, que ofrece retiros para los católicos LGTB, uno de ellos -según informa LifeSite News-, fue promocionado por la organización “Open Hearts”, la misma que apoyó la descabellada teoría infundida por un sacerdote anglicano que “Jesús era homosexual”.


Además, los organizadores del evento trabajan estrechamente con activistas pro LGTB, que rechazan las enseñanzas de la moral cristiana. Es el ejemplo de las asociaciones In God’s Image (“A imagen de Dios”) y Owning Our Faith (“Reclamando nuestra fe”).

Congreso en Roma


LAICOS PIDEN CLARIDAD SOBRE AMORIS LAETITIA

(La Nuova Bussola/InfoCatólica), 25-4-17

El evento se celebró en un salón del Hotel Columbus, muy cerca de la plaza San Pedro, organizado y promovido por La Nuova Bussola Quotidiana y Il Timone.

Un congreso convocado por laicos, con oradores laicos de todo el mundo. Fueron muchos los periodistas presentes, entre los que se encontraban los vaticanistas italianos Sandro Magister, Luigi Accattoli, Giuseppe Rusconi y Aldo Maria Valli. También asistió Edward Pentin, del National Catholic Register. Alrededor de 200 personas siguieron la intensa jornada.

Precisamente el papel de los laicos es la nota más relevante a destacar del Congreso A un año de Amoris Laetitia. Para poner claridad, realizado en el hotel Columbus, como acertadamente ha señalado Valli en un artículo suyo antes del Congreso y publicado en su blog.

«Rara vez se ven laicos católicos reunidos por sí mismos, sin la dirección de un cardenal, un obispo, un Monseñor o al menos un simple sacerdote, para debatir temas que afectan principalmente a los contenidos fundamentales de la fe. Y aún más raro es ver a laicos que deciden dar un paso al frente y volverse a sus pastores con una advertencia que suena asi: «Lo sentimos, pero según creemos, en lo que han aprobado hay algo que no funciona y que puede llegar a ser peligroso no sólo en sentido abstracto, sino para la salvación de las almas».

La ponente Anna Silvas, profesora universitaria australiana, en su intervención ha aludido a la gran saga de Tolkien afirmando que los laicos son como los Hobbits de la Tierra Media. «Poco poderosos, pero con un papel clave en la batalla por el triunfo del bien». 

El director del Congreso, Ricardo Cascioli, ha recordado en su apertura cuáles son las preocupaciones que han animado su organización. «En la disputa sobre la Amoris Laetitia está implicado el significado de tres sacramentos: el matrimonio, la penitencia y sobre todo la Eucaristía. Tenemos conferencias episcopales, obispos y sacerdotes que en las cuestiones más sensibles dan interpretaciones e incluso directrices opuestas. Estamos en el absurdo de que, por poner un ejemplo, las instrucciones a los fieles sobre el acceso a los sacramentos varían no sólo de país en país sino también de diócesis a diócesis y de una parroquia a otra». De ahí la petición de claridad que ha llevado a la presentación de cinco dubia por parte de cuatro cardenales al Papa, a fin de que desate los nudos que hay sobre cuestiones fundamentales relativas a la doctrina moral católica y a la práctica pastoral que de ella se sigue.

Los ponentes que han intervenido, ha dicho Cascioli, «provienen de diferentes culturas, de diferentes experiencias eclesiales, expresan también diferentes sensibilidades e incluso su modo de abordar la actual situación no es idéntica. Pero todos tienen en común la percepción de la gravedad de la crisis en la Iglesia y el deseo de ejercer nuestra responsabilidad personal hasta el fondo, para contribuir al bien de la Iglesia, para reclamar a los pastores el cumplimiento de su deber».

Las exposiciones fueron abiertas por Jurgen Liminski, Director del Instituto de Demografía, bienestar y familia (Alemania), que ha subrayado el valor social de la indisolubilidad del matrimonio. «El matrimonio duradero -ha dicho-, garantiza un clima de confianza en los vínculos afectivos y la confianza es un cimiento de la sociedad. Por ello las relaciones estables y no fluctuantes, son un capital cultural útil a la sociedad y también a la economía».

Ha estado muy bien articulada la relación de Douglas Farrow, profesor de filosofía cristiana en Montreal. Ha recordado algún «riesgo gnóstico en dividir un Dios juez de un Dios misericordioso. Y el desafío para la Iglesia de hoy es el de levantar sus ojos a un Dios que no tiene necesidad de atenuar la justicia para conceder misericordia». Si la tradición «no puede contradecirse, el parágrafo 303 de Amoris laetitia plantea el problema de cómo se entiende la conciencia respecto a lo que enseña el parágrafo n ° 56 de la encíclica Veritatis Splendor de San Juan Pablo II».

También la intervención del filósofo parisino Thibaud Collin ha señalado que esta cuestión de la relación entre la conciencia y la ley natural, entre el orden objetivo y la responsabilidad subjetiva, está en el corazón de las cinco dubia que los cardenales han dirigido al pontífice. «La ley de Dios - dijo Collin- no puede convertirse en un elemento entre otros para reflexionar partiendo de las situaciones particulares». El informe de Collin, muy cuidadoso, se publicará en su totalidad en Italiano en los próximos días, junto con los de otros oradores. El francés también ha abordado la cuestión del posible desarrollo que Amoris Laetitia había aportado en la continuidad de Familiaris Consortio y Veritatis splendor, observando un número de incongruencias que habría que resolver.

Silvas también había insinuado un cierto espíritu de la modernidad que parece ser seguido por muchos pastores, como el de «conseguir fáciles aprobaciones». Parece imperar, ha dicho, «un espíritu hegeliano, el espíritu profundo de la modernidad». Ha concluido su exposición diciendo que hasta que las dubia de los cuatro cardenales no hallen respuesta «será difícil evitar la confusión de interpretaciones, porque el texto de Amoris Laetitia, objetivamente, deja aberturas evidentes.« Entre otras cosas mencionó el extraño caso de la nota 329: »Apela a Gaudium et Spes en un fragmento que se refiere a los novios que se preparan para el matrimonio, pero lo aplica a las parejas que no están casadas. ¿Por qué?».

El profesor Claudio Pierantoni, de Chile, afirmó que, en cierto sentido, las dubia son inéditas, ya que «piden algo sobre lo cual el magisterio ya se había expresado claramente». En Amoris laetitia, segun Pierantoni, «la indisolubilidad del matrimonio se reafirma, pero nos encontramos con renovaciones en la práctica que la contradicen».

La contribución de Jean Paul Messina, profesor de Camerún, se ha centrado principalmente en la cuestión de la poligamia en África como un riesgo real para el Evangelio de la familia y del matrimonio cristiano.


«Este Congreso», reiteró Cascioli, «no es un acto de rebeldía contra el Papa, ni tiene la intención de presentar un ultimátum ni tiene tampoco intenciones cismáticas. La crítica a ciertos pasajes, -especialmente contenidos en el capítulo VIII – de Amoris Laetitia, así como a ciertas interpretaciones de las conferencias episcopales como la de Alemania y Malta y de ciertos cardenales, obispos, religiosos, son simplemente un testimonio de claridad».

viernes, 21 de abril de 2017

Las causas sociales de la apostasía de España


 según Borkenau

InfoCaótica, 18 de abril de 2017

Cuando Franz Borkenau pone pie en España por primera vez acababa de comenzar la guerra civil. Era septiembre de 1936. Vienés de origen judío, educado en el catolicismo, había abandonado la fe y abrazado el comunismo. Para cuando llegó a España ya se había desilusionado con el Partido comunista, aunque seguía considerándose socialista. Traía con él su bagaje como investigador social y una vista aguileña para desentrañar procesos históricos.

A veces, un recién llegado advierte, con su mirada fresca, conexiones dentro del entramado histórico local que se escapan a los nativos. En 1937 publicó “El reñidero español”, libro en el que recoge su breve experiencia en la guerra de España. El libro está lleno de observaciones agudas. Una de ellas resulta particularmente sugestiva:

“Las masas españolas han abandonado a su Iglesia, no porque hayan perdido el fervor religioso tradicional de su raza, sino porque esa misma Iglesia española lo ha perdido”.

No se refiere el agnóstico Borkenau a devociones ni cultos. Explica que mientras las instituciones de la Iglesia, en su conjunto, fueron el primer terrateniente de España, las gentes del pueblo veían que los eclesiásticos compartían su misma suerte y sus mismos intereses. Ya desde la Constitución de 1837 el Estado se hizo cargo del mantenimiento del culto y del clero.  Cuando las desamortizaciones fueron avanzando, el Estado, además, fue ofreciendo compensaciones económicas, en forma de bonos principalmente. Otra cuestión es la de la cuantía, pero aun suponiendo una contrapartida muy inferior al valor de los bienes perdidos (y que muchas veces se cobraba tarde y mal) la cuestión es que a partir de la segunda mitad del siglo los curas ya tenían ingresos fijos a cargo de los presupuestos generales del Estado y las instituciones de la Iglesia dejaron de destinar sus nuevos ingresos a bienes raíces para invertirlos en bolsa. Hasta entonces, el pueblo había sostenido a sus clérigos y, en muchos casos, ese mismo pueblo se ganaba el pan laboreando en arriendo razonable las tierras del convento.

Había una íntima solidaridad entre los intereses de los parroquianos y los de curas y frailes. Una mala cosecha significaba un año duro para unos y para otros. Una buena, tranquilidad y cierta holganza tanto para el pueblo como para el clero y la frailería pueblerinos. Pero cuando diócesis, cabildos, monasterios de clausura y conventos desposados con la dama pobreza confían sus remanentes dinerarios al juego del mercado de valores, inevitablemente sus intereses materiales dejan de ser solidarios con los de los precarios trabajadores y temporeros para encontrarse compartiendo preocupaciones con los potentados y caciques del gran mundo. Ahora ya no es espontáneo acompañar al paisano escrutando el cielo ante los nubarrones ni apremiarse a hacer rogativas para convocar la necesaria lluvia: ahora, si la bolsa sube, clero y conventuales ganan…

Empezó a ser corriente que órdenes mendicantes tuvieran participaciones, incluso mayoritarias, de grandes empresas. Prácticas que todavía hoy siguen en vigor. Ahora, las congregaciones, grandes y pequeñas, constituyen SICAV que administran sociedades financieras regidas por la lógica de la búsqueda de la mayor rentabilidad (vía por la cual, invierten en negocios odiosos antes que en eso que llaman inversiones éticas). Todo lo cual acentuó todavía más una forma de predicar la religión que ponía en el centro una concepción privada de la moralidad y que coqueteaba con un fatalismo social.

Borkenau, con su mirada neutral, entendió que el desafecto profundo de gran parte del pueblo hacia la Iglesia no provenía de la pérdida de fervor del pueblo, sino de la rebeldía ante aquel injusto divorcio de intereses temporales, decidido unilateralmente por la otra parte de aquel viejo desposorio. El pueblo percibía que las buenas palabras desde el púlpito no suplían la traición que suponía que su suerte material se jugase en una trinchera contrapuesta a la del predicador.


El forastero no fue el único en este diagnóstico. En vísperas de la guerra en la que iba a morir mártir, el Padre Gafo atribuía también orígenes económicos al desafecto de las masas hispanas hacia la Iglesia. Ese distanciamiento es fruto de un conjunto de causas, pero la que señala Borkenau es una muy relevante. Raramente se la tiene en cuenta, pero ofrece luz para entender el devenir contemporáneo de la Iglesia en España.

Benedicto XVI


CARTA A LOS PARTICIPANTES EN UN SIMPOSIO EN VARSOVIA

(Zenit/InfoCatólica), 21-4-17

Benedicto XVI constata una situación explosiva por el choque entre estados radicalmente ateos y estados islamistas

 El simposio ha sido organizado por los obispos polacos y tiene el patrocinio del presidente de Polonia, Andrzej Duda. Benedicto XVI indica en su misiva que sintió conmoción, gratitud y felicidad por este reconocimiento.

Y es por ello que hace un llamado a los cristianos: «Estos radicalismos exigen urgentemente que nosotros desarrollemos una concepción de Estado que convenza, que soporte el enfrentarse con estos desafíos y pueda superarlos».

A quien hoy gobierna las naciones y las instituciones cristianas la tarea es recoger el testimonio de dos grandes figuras que «Polonia ha dado a la humanidad»: el cardenal Stefan Wyszyński y san Juan Pablo II.


En su mensaje, Benedicto XVI subraya que estos dos hombre de la Iglesia «no solamente han reflexionado sobre tal tema, sino que han cargado sobre sí el sufrimiento y la experiencia viva, y por lo tanto siguen a indicar el camino hacia el futuro».

miércoles, 19 de abril de 2017

Seminario



 DE DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA:
CUESTIONES ACTUALES

Objetivo: contribuir al análisis de temas importantes de la realidad contemporánea, utilizando como guía los principios de la enseñanza moral católica.

EN LEGISLATURA  DE CÓRDOBA

Programa

Abril 25    Marco general: Magisterio de la Iglesia
                 Fray Rafael Rossi op

Mayo  2    Doctrina Social  e ideologías
                 Dr. Mario Meneghini

Mayo 16   Vida humana: Encíclica Evangelium vitae
                 Dr. Jorge Scala

Mayo 30   Prevención de la drogadicción
                 Dra. Elsa Corbella

Junio  13   Participación de los cristianos en la vida pública
                 Ing. Mauricio Schmitz

Junio  27  Enfoques de la Economía: socialismo-capitalismo-doctrina social
                  Dr. Carlos Vido Kesman

Julio      4  Coloquio: aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia

Horario: 18,30 a 20 horas
Lugar: Rivera Indarte 33, Sala 1
Organiza: Bloque de Encuentro Vecinal Córdoba
Directora del Seminario: Lic. María Rosa Marcone